Morelia, Michoacán.- El Congreso del Estado llevará a sesión el bajón que tuvieron las remesas en Michoacán durante el primer trimestre del año, un tema que pega directo al bolsillo de miles de familias que dependen del dinero que envían sus parientes desde Estados Unidos.
Las cifras del Banco de México explican la preocupación. Entre enero y marzo de 2026, el estado recibió alrededor de 1,256 millones de dólares, contra unos 1,271 millones en el mismo periodo de 2025. La diferencia es de poco más de 15 millones de dólares menos.
El propio dato trae un matiz que conviene no perder de vista. En el segundo trimestre, de abril a junio, las remesas repuntaron a unos 1,365 millones de dólares, por encima de los 1,348 millones del año pasado. Visto el primer semestre completo, Michoacán incluso quedó ligeramente arriba de 2025. La alerta es por el arranque flojo del año, no por una caída sostenida.
Para una entidad que figura entre las que más remesas reciben en el país, cada tropiezo trimestral se siente en el consumo de los pueblos, en las obras que las familias hacen en sus casas y en el movimiento del comercio local. Municipios de alta migración, como varios de la zona lacustre y la meseta, son los que primero resienten cuando el flujo se enfría.
La discusión en el Congreso buscará entender las causas de ese freno y plantear qué puede hacer el estado para amortiguar el golpe en caso de que la tendencia a la baja regrese en lo que resta del año.






