Más de 2 mil intentos de extorsión fueron desactivados en Michoacán, con lo que se evitaron pérdidas por unos 260 millones de pesos, informó el gobierno del estado como parte del balance de su estrategia de seguridad.
La mayoría de estos casos se frena a tiempo gracias a las denuncias y al trabajo de la Unidad Antiextorsión de la Guardia Civil, que da seguimiento a las llamadas y a los reportes de cobro de piso, sobre todo en el campo y el comercio.
El gobierno estatal reconoció que la extorsión sigue siendo uno de los principales retos de seguridad, pero sostiene que la presión sobre las bandas ha crecido con las capturas y los operativos.
A la población se le pidió no negociar ni pagar, y reportar de inmediato cualquier amenaza. Ceder una sola vez, advirtieron las autoridades, suele abrir la puerta a exigencias mayores.






