El gobierno de Michoacán presentó una nueva estrategia para combatir y erradicar la extorsión, un delito que golpea a productores del campo y a comerciantes. Las primeras fases se concentran en Uruapan, Apatzingán, Tierra Caliente y el oriente del estado.
La Secretaría de Seguridad Pública mantiene operativos permanentes de la Unidad Antiextorsión de la Guardia Civil, integrada por agentes dedicados en exclusiva a este delito, que suele operar por vía telefónica o mediante el llamado cobro de piso.
Uno de los ejes de la estrategia es dar confianza para denunciar. Buena parte de las extorsiones no se reporta por miedo a represalias, un silencio que las autoridades buscan romper con acompañamiento a las víctimas.
La región del Lago de Pátzcuaro, donde se ubica Quiroga, se atiende a través de las mesas de coordinación del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, en las que participan los tres órdenes de gobierno.






